La leyenda guaraní de la yerba mate
Yasí, la luna, Araí, la nube, y el regalo que le dejaron a un viejo guaraní.
Mucho antes de los paquetes y las marcas, los guaraníes ya tomaban ka'a, la hoja de la yerba. Y tienen una leyenda para explicar de dónde salió.
La visita de la luna
Cuenta la historia que Yasí, la luna, tenía ganas de conocer la selva. Una noche bajó a la tierra con su amiga Araí, la nube, convertidas en dos muchachas.
El yaguareté
Mientras caminaban, un yaguareté se lanzó sobre ellas. Un viejo guaraní que andaba cerca las vio y, con una flecha, las salvó a las dos.
El regalo
Esa noche, en sueños, Yasí se le apareció al viejo y le prometió un regalo por su valentía: una planta nueva, cuyas hojas, tostadas y en infusión, darían compañía y fuerza a quien las tomara. Al despertar, junto a su casa había crecido el árbol de la yerba.
Lo que queda
La leyenda tiene versiones distintas según quién la cuente, pero todas coinciden en algo: la yerba nació como un regalo para compartir. Por eso, dicen, el mate se toma en ronda.